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Cómo curar tu mate de madera (sin complicarte la vida)

Cómo curar tu mate de madera (sin complicarte la vida)

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Compraste un mate de madera nuevo y alguien te dijo que hay que "curarlo" antes de usarlo. Y ahora estás acá preguntándote qué es exactamente eso y si es tan difícil como suena. Spoiler: no lo es. Con un rato libre y lo que tenés en casa, lo dejás listo para toda la vida.

¿Por qué hay que curarlo? Básicamente porque la madera es porosa, y si largás directo con la yerba sin prepararlo antes, el mate va a absorber mucho líquido, puede abrirse o rajarse, y el sabor de los primeros mates va a ser bastante feo. El curado cierra esos poros, le forma una capa protectora adentro, y lo prepara para el uso diario.

Hay varias formas de hacerlo y ninguna es la "única correcta". Acá te damos las más populares para que elijas la que te resulte más fácil.

mate de madera imperial

Opción 1: con yerba húmeda (la más clásica)

Esta es la forma que usaba tu abuelo y sigue siendo la más usada.

Llenás el mate con yerba usada o yerba vieja que no uses más, la mojás bien con agua que no esté hirviendo (tibia o caliente, nunca a los 100 grados), y lo dejás reposar así durante 24 horas. Al día siguiente, tirás esa yerba, raspás suavemente el interior con una cucharita para sacar los restos, y repetís el proceso una vez más.

Con dos rondas está. Algunos lo hacen tres veces para asegurarse, pero dos son suficientes para la mayoría de los mates.

Opción 2: con grasa o aceite (para los más prolijos)

Esta opción le forma una capa más resistente adentro y le da más vida al mate a largo plazo.

Untás el interior con grasa vacuna, manteca, o aceite de cocina, lo que tengas a mano. Una capita fina, bien distribuida por toda la superficie interior. Lo dejás reposar boca abajo sobre un papel durante 24 horas para que drene el exceso. Después lo llenás con yerba húmeda y repetís igual que en la opción anterior.

Es un paso más, pero el resultado es muy bueno, sobre todo si querés que el mate te dure muchos años.

Opción 3: con café o cáscara de naranja

Menos conocida, pero funciona bien y deja un gustito interesante en los primeros mates.

Llenás el mate con café molido húmedo, o con cáscaras de naranja picadas, y lo dejás reposar 24 horas. Después limpiás bien y ya está listo. El café y la naranja tienen compuestos que ayudan a cerrar los poros de la madera de forma natural.

Es una buena opción si querés curar el mate de una forma más "de cocina" y sin usar grasa.

Lo que no hay que hacer

Agua hirviendo adentro del mate nuevo: lo podés rajar antes de usarlo. Siempre agua caliente, no a punto de ebullición.

Lavarlo con detergente: el detergente penetra la madera y después lo vas a saborear en cada mate. Para limpiar alcanza con enjuagarlo con agua caliente y dejarlo secar boca abajo.

Dejarlo húmedo guardado: siempre que lo guardes, dejalo secar bien antes de taparlo o meterlo en algún lugar cerrado.

Después del curado, ¿qué?

Los primeros tres o cuatro mates van a tener un sabor medio raro, es normal. La madera se está terminando de asentar. A partir del quinto o sexto mate, el sabor ya se estabiliza y empieza a aparecer ese gusto característico del mate de madera que no tiene ningún otro.

Y a medida que lo usás, el mate va a ir mejorando con el tiempo. A diferencia de los mates de calabaza o silicona, los de madera van agarrando personalidad con el uso. Los materos más exigentes dicen que los mejores mates de madera son los que tienen años de uso encima, y tienen razón.

Si todavía estás buscando tu mate de madera ideal, en nuestra tienda tenemos varios modelos para elegir, desde los más simples hasta los tallados y personalizados. Todos listos para curar y empezar a usar.

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