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Cómo elegir la bombilla correcta según el tipo de yerba que usás

Cómo elegir la bombilla correcta según el tipo de yerba que usás

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La bombilla es el accesorio al que menos atención le prestamos, y sin embargo tiene un impacto directo en la experiencia del mate. Una bombilla mal elegida se tapa, deja pasar yerba, o simplemente no fluye bien. Y la culpa casi siempre se la echamos a la yerba, cuando el problema estaba en la bombilla.

La realidad es que no existe una bombilla ideal para todos los casos. La mejor bombilla depende del tipo de yerba que usás. Acá te explicamos cómo elegir.

Primero, entender cómo funciona una bombilla

La bombilla tiene dos partes: el tubo por donde sube el líquido, y el filtro en la punta, que es lo que retiene la yerba y deja pasar solo el agua.

Ese filtro es la clave de todo. Si el filtro tiene agujeros muy grandes, pasa yerba y el mate se toma con pasto. Si tiene agujeros muy chicos, se tapa constantemente y hay que estar soplando para destaparla. El punto medio exacto depende del tipo de yerba que estés usando.

Para yerba con palo: bombilla de filtro estándar

La yerba con palo tiene partículas más grandes. El palo y las hojas gruesas no se cuelan tan fácil, así que el filtro no necesita ser ultrafino. Una bombilla de acero inoxidable con filtro esférico o cónico de tamaño estándar funciona perfecto.

Son las más comunes, las más fáciles de conseguir, y las más fáciles de limpiar. Si tomás yerba con palo y no sabés qué bombilla comprar, arrancá por acá.

Para yerba despalada: filtro más fino

La despalada es la que más problemas da con la bombilla si la elección es mala. Al no tener palo, las partículas de yerba son más finas y se cuelan con facilidad por los filtros estándar.

Para la despalada necesitás una bombilla con filtro más cerrado, con perforaciones más pequeñas. Las bombillas de malla fina o las que tienen filtro de resorte funcionan muy bien para este tipo de yerba. El resorte se expande y contrae con la presión del agua, lo que evita que la yerba fina lo tape.

También existen bombillas específicas para despalada que tienen un doble filtro. Son un poco más caras, pero si tomás despalada todos los días, la inversión vale la pena.

Para yerba compuesta con hierbas: ojo con las partículas finas

Las hierbas que componen la yerba compuesta, como la peperina o el cedrón, suelen desmenuzarse más que la yerba sola. Eso genera partículas muy finas que se cuelan por casi cualquier filtro convencional.

Acá también conviene una bombilla de malla fina o de resorte. Algunos materos que toman compuesta habitualmente prefieren las bombillas de madera o bambú, que tienen un filtro natural más cerrado y le dan además un toque más natural al mate.

Para yerba saborizada: lo mismo que la compuesta

Las yerbas saborizadas suelen tener trozos de fruta seca o esencias que también generan partículas finas. El criterio es similar al de la compuesta: filtro más cerrado, preferentemente malla fina.

Un dato extra: las esencias de algunas saborizadas pueden dejar residuo en el filtro con el tiempo. Conviene limpiar la bombilla con más frecuencia si tomás saborizada habitualmente.

Para barbacuá: bombilla estándar o de tubo ancho

La yerba barbacuá tiene una textura particular por el proceso de secado al humo. Las partículas suelen ser más gruesas y compactas, lo que hace que una bombilla estándar funcione bien sin problemas de taponamiento.

Algunos materos que toman barbacuá prefieren bombillas de tubo ancho, que permiten mayor flujo y potencian la experiencia de ese sabor intenso y ahumado.

Los materiales: acero, alpaca, madera o bambú

Más allá del filtro, el material del tubo también importa.

El acero inoxidable es el más resistente y el más fácil de limpiar. No altera el sabor y dura años. Es la opción más recomendada para el uso diario.

La alpaca, una aleación de cobre, zinc y níquel, tiene una estética más tradicional y es muy popular. Conviene limpiarla bien porque puede oxidarse si se guarda húmeda.

La madera y el bambú son opciones más naturales, con un filtro orgánico que funciona bien para yerbas finas. Necesitan más cuidado que el metal, pero aportan una experiencia distinta.

La limpieza: el hábito que prolonga la vida de cualquier bombilla

No importa qué bombilla elegís si no la limpiás bien. La yerba fina se acumula en el filtro y con el tiempo lo tapa de forma permanente.

Lo básico es enjuagarla con agua caliente después de cada uso. Una vez por semana, pasarle un palillo de limpieza por el interior del tubo. Y cada tanto, dejarla en remojo con agua caliente y un poco de bicarbonato para eliminar los residuos acumulados.

Una bombilla bien cuidada dura años. Una bombilla descuidada dura meses.

En resumen

Yerba con palo: filtro estándar. Yerba despalada o compuesta: filtro fino o malla. Barbacuá: estándar o tubo ancho. Y para todas: limpieza regular.

En nuestra tienda tenés bombillas de distintos tipos y materiales para que encuentres la que mejor le va a tu yerba favorita.

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